Cómo obtener una óptima higiene oral en casa

Cómo obtener una óptima higiene oral en casa

Para una correcta higiene dental es recomendable, además de tener un cepillo de dientes en casa, usar también el hilo dental y el cepillo interdental (este último no siempre es necesario). También podemos sustituir estos dos últimos por un irrigador o aparato de agua presión.

 

Los beneficios de usar el cepillo de dientes no os los vamos a descubrir ahora, ya los sabéis. Pero quizás sí convenga recordar algunos consejos de nuestra higienista dental, Ana Isabel Lorente. “Debemos cepillamos dos o tres veces al día, siempre después de cada comida”, recomienda.

 

Ana Isabel Lorente, Higienista de Gabinete Dental.

Es fundamental el cepillado de antes de irnos a la cama. Mientras dormimos baja nuestra producción de saliva, si se quedan restos de comida en los dientes durante la noche las bacterias que hay en nuestra boca se alimentan, “se multiplican y hacen lo que quieren”, especifica nuestra higienista. Cuando las bacterias erosionan nuestro esmalte, provocan caries.

 

Nunca debemos usar cepillos duros, deben ser cómodos a la hora de cogerlos con las manos, y también dentro de nuestra boca. “Siempre nos tiene que ayudar a llegar a las zonas posteriores, que es donde más cuesta cepillarse”, cuenta Ana Isabel.

 

El cepillado debe ser “suave pero eficaz”, cuidando los tejidos blandos de la boca. Por otro lado, el tiempo es fundamental, entre dos y tres minutos. “Os aconsejo que no pongáis pasta en el cepillo”, señala nuestra higienista. Esto permite ver bien si hemos retirado los restos de comida correctamente si nos miramos al espejo mientras realizamos esta tarea. Una vez que hayamos terminado podemos poner “un poquito de pasta, una bolita para refrescar”, no hace falta más. Aunque también se podría usar después un colutorio o enjuague bucal para completar la higiene.

 

El hilo dental, qué es y cómo usarlo

Usa el hilo dental para una limpieza óptima entre los dientes.

Hay otro elemento muy importante que solemos pasar por alto a la hora de afrontar nuestra higiene oral. Se trata del hilo dental. Hemos de usarlo al menos una vez al día porque “nuestro cepillo no entra entre un diente y otro”, cuenta Ana Isabel Lorente. Con el hilo dental podemos “remover la placa” que se queda ahí, entre diente y diente. Por cierto, si las piezas están montadas unas sobre otras, por poco que sea, la suciedad se quedará acumulada y con ello vendrán todos los problemas derivados para nuestro esmalte dental. Y no sólo eso, la placa que se acumula entre la encía y el diente provoca inflamación de esos tejidos blandos, sangrados…

 

Usar el hilo dental es relativamente sencillo. Lo importante es coger la hebra correctamente, de tal forma que de manera firme nos permita pasarla entre los dientes. Para ello cortamos un trozo de hilo de unos 40 centímetros y enrollamos cada extremo en el dedo corazón de cada mano. Iremos soltando de un lado y recogiendo de otro a medida que vayamos usando el hilo para que la seda siempre esté limpia. Después nos valemos de los dedos índice y pulgar de manos distintas para tensar el hilo y poderlo meter entre diente y diente. Entonces de manera suave ejercemos presión lateral contra el diente, y no contra la encía. Para los dientes de la parte inferior sujetamos la seda con los dos dedos índices y hacemos lo mismo, limpiar cada lateral de los dientes, diente por diente.

 

Para los menos hábiles o con ciertas dificultades de movilidad manual e incluso en niños más pequeños podemos usar aplicadores específicos que nos ayudan a usar la seda de manera más sencilla.

 

 

El cepillo interproximal

Te contábamos antes que el cepillo de dientes no llega a las zonas interproximales, es decir, entre diente y diente, para eliminar por completo los restos de comida. Así que debíamos echar mano del hilo dental.

 

Pero a veces el espacio entre diente y diente es tan amplio que sólo con el hilo dental no es suficiente, pasa sobre especialmente cuando hay retracción de las encías. Para solucionarlo tenemos los cepillos interdentales o interproximales. Su cabezal es cilíndrico, de un tamaño muy pequeño. Existen diferentes tipos y grosores que van codificados con diferentes colores.

 

Los cepillos interdentales vienen muy bien cuando se llevan implantes dentales u ortodoncias visibles con braquets. Para limpiarnos los dientes debemos hacer movimientos hacia dentro y hacia fuera en horizontal en cada hueco que queremos limpiar, con un poquito de presión y mucho cuidado para no dañar nuestras encías.

 

 

Irrigador dental

Puede sustituir al hilo dental y a los cepillos interproximales.  Se utilizan antes del cepillado, a una presión media baja sin que nos dañe las encías y se puede usar con agua o con algún tipo de colutorio o bien mezclar ambas cosas.

 

Existen algunos que llevan también incorporado cepillo eléctrico.

 

Son muy útiles en pacientes con ortodoncia fija, prótesis fija y prótesis sobre implantes.

 

Esperamos que estos consejos de higiene oral te hayan sido útiles. Cualquier duda, consúltala con nosotros, estamos para ayudarte y te atenderemos encantados.

Post by Gabinete Dental

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